El trabajo de investigación elegido por mi grupo fue complicado, sobre todo el comienzo cuando teníamos que elegir un tema, algo muy difícil para ponernos todas de acuerdo.
Tuvimos como primer tema la delfinoterapia con niños autistas, tras buscar bibliografía y evidencias nos vimos “obligadas” a cambiar de tema. El siguiente tema fue delfinoterapia con niños con parálisis cerebral, siempre en la misma línea de delfinoterapia que era el tema clave que queríamos investigar. Al final tras una larga búsqueda de evidencias en libros de la biblioteca, de internet, artículos, asociaciones, entre otras fuentes, acabamos con delfinoterapia con niños con Síndrome de Down. Nuestra elección final se debió a que nos interesamos en esta patología y en la numerosa información que pudimos recabar.
Comenzamos elaborando un esquema para poder guiarnos a través de él y poder repartirnos el trabajo, así cuando nos reuniésemos juntaríamos toda la información. El esquema fue el siguiente:
El diseño final del estudio fue:
Nuestra hipótesis era que la delfinoterapia mejora el desarrollo psicosocial en los niños con Síndrome de Down.
Nos centramos en el desarrollo psicosocial ya que estos niños tiene una alteración en esta área y la delfinoterapia, que es lo que queremos averiguar, ayudaría, mejoraría, este desarrollo.
Tras tener información sobre el este trastorno y esta terapia juntamos los conceptos para saber cómo poder realizar la investigación, es decir, teniendo los conocimientos del Síndrome de Down y de la delfinoterapia tendremos más evidencia si nuestro estudio será efectivo o no.
El diseño del estudio sería realizar dos grupos, el grupo control y el grupo no controlado. El grupo control sería aquel en el que tendrá la delfinoterapia más su tratamiento convencional y el grupo no controlado tendrá su tratamiento convencional únicamente. Esto quiere decir que será un estudio cualitativo experimental controlado.
Para obtener el número de usuarios en cada grupo elegimos la Fundación de Síndrome de Down de Madrid (FSDM), que sería con los que iríamos a trabajar en niños comprendidos entre 4 y 10 años, ya que es una etapa clave para su desarrollo psicosocial y el acercamiento a los delfines. La terapia con delfines se realizaría en las instalaciones acuáticas de FAUNIA, ya que es una zona cercana a la fundación.
Resultó difícil y costoso dar con la escala, aunque tuvimos la ayuda de profesores que nos aconsejaron unas escalas y otras, esta fue a la que le dieron mayor importancia, por ello la escogimos. El problema mayor surgió al intentar descifrar su forma de puntuar, muy complicada aunque estuviera en español, pero hemos conseguido entenderla y aplicarla en esta investigación. Quisimos añadirla a nuestro trabajo como anexo, pero únicamente la hemos encontrado en webs de pago, por lo que no hemos podido descargarla pero aún así está el link en el trabajo para facilitar su localización.
Antes de averiguar la escala localizamos las variables, por un lado la variable independiente, es decir, la que no depende de otra variable, esta fue la delfinoterapia, nuestra terapia que queremos saber si mejora el desarrollo psicosocial de estos niños con Síndrome de Down. Por otro lado, la variable dependiente que será el desarrollo psicosocial, que dependerá del tratamiento aplicado.
El proceso de delfinoterapia consistirá en hacer salir del agua al delfín, comenzará el contacto con el niño. Se introduce al niño en el agua sobre una plataforma poco a poco para que se vaya acostumbrando a la temperatura del agua, después sumergir al niño pero con un flotador, con ayuda y con un delfinoterapeuta, que estará en todo momento junto a él. Una vez sumergido el niño hay que mantener un acercamiento cada vez mayor y constante con los delfines, estos recorrerán con su cabeza el cuerpo del niño, piernas, columna vertebral, cuello y cabeza. Hay que motivar verbalmente y en forma constante al niño con una voz suave.
Al mismo tiempo que estos niños recibirán la delfinoterapia tendrán también el tratamiento habitual con fármacos, sesiones de logopedia y de fisioterapia. Este tratamiento será el único que reciba el grupo no controlado.
Además de haber variables dependientes e independientes hemos encontrado las variables posibles confusoras, la cuales nos ayudarán a entender los resultados. Estas variables serían la edad de los pacientes, el sexo, el tipo de tratamiento que han recibido antes, la sintomatología clínica, ya que es variada, el entorno, si recibe apoyo familiar o no, la economía y los intereses, depende mucho de su motivación y afrontamiento a esa situación con el delfín.
Dentro de la FSDM buscamos los criterios de inclusión, donde hicimos más hincapié en la edad (4 a 10 años) como ya mencioné anteriormente, elegir a niños sin miedo al agua, algo fundamental para este tratamiento, y sin miedo a los delfines. También hay que tener en cuenta que es primordial tener el consentimiento informado de los tutores legales, sino no se podría llevar a cabo nuestra investigación, los padres han de saber la terapia que van a recibir sus hijos, cuánto va a durar, los requisitos y problemas a los que se puede exponer el paciente.
Este trabajo nos ha aportado acercado a este tipo de terapias, al mismo tiempo al Síndrome de Down, donde aún me queda mucho por aprender, al menos por mi parte.
Han sido unos cuatro meses duros e intensos de este diseño de estudio, en el que he aprendido que nada es fácil, que todo se consigue con esfuerzo y constancia, al mismo tiempo paciencia, ya que hay que trabajar con cuatro personas más que son muy diferentes a mí. Pero hemos superado los momentos tensos avanzando el trabajo mejorándolo con el trabajo de cada una y en conjunto.
El plan de trabajo que hemos planteado durará dos años, la delfinoterapia se realizará en los meses calurosos de verano, ya que se impartirá al aire libre.
Estoy contenta con el resultado, aunque se puede mejorar mucho más, con la práctica, el tiempo y la experiencia a la larga se superará. Quién sabe, quizás pueda ser mi futuro trabajo fin de carrera.
Estoy contenta con el resultado, aunque se puede mejorar mucho más, con la práctica, el tiempo y la experiencia a la larga se superará. Quién sabe, quizás pueda ser mi futuro trabajo fin de carrera.



