EJERCICIO DE OBSERVACIÓN
1. Describe un escenario. Sitúate en un emplazamiento que te resulte muy familiar: puede ser tu lugar de trabajo, tu espacio familiar, tu lugar de ocio, etc. Observa cómo se distribuye el espacio físico, las diferentes dependencias, su tamaño, la decoración, los objetos que hay en ellas. Haz un croquis o un plano en tu cuaderno de campo e intenta reproducir lo más fielmente posible lo que has observado.
2. Después fíjate en las personas: en los que habitualmente ocupan este escenario y en los que eventualmente circulan por allí. Realiza una relación de ellos y una descripción lo más pormenorizada posible. ¿Quiénes son?, ¿qué aspecto tienen?, ¿cómo visten?, ¿dónde se ubican?, ¿qué posturas adoptan?, ¿cómo circulan por el escenario?, ¿de qué hablan?, ¿cómo se expresan?, ¿a quiénes se dirigen?, ¿cuál es su actitud?, etc.
3. Ahora fíjate en ti. ¿Cuál es tu papel en el escenario? Intenta responder a las mismas preguntas. Luego escribes en tu cuaderno las respuestas.
4. Finalmente intenta adentrarte en el terreno de los significados. Has contemplado el escenario a partir de las diferentes partes que lo componen, pues ahora se trata de fijarse en las relaciones entre ellas y sus significados. Para ello tendrás que contemplar la situación en su conjunto y a las personas como un grupo.
Pon a prueba tu capacidad de deducción intentando extraer conceptos más abstractos, como por ejemplo: ¿hay relación entre la ocupación del espacio y la representación del poder en el grupo?, ¿cómo responde el grupo ante los acontecimientos que se van sucediendo (una llamada de teléfono, una visita, una discusión, etc)?, ¿qué diferencias hay entre el grupo a la hora de denominar a las mismas cosas (un enfermo, una enfermedad, un sitio, un acontecimiento, una persona, etc).
Al finalizar el ejercicio de observación puedes describir en tu cuaderno de campo el resultado de tu experiencia. Las cosas que más te han llamado la atención, las situaciones de las que has tomado conciencia, etc. Mi ejercicio de observación estará centrado en mi entorno familiar, en una comida al mediodía. Esta actividad se realiza en mi casa particular en el patio, donde hay gran espacio para una mesa redonda, cuatro sillas, unas macetas, la barbacoa de piedra y césped a un lado.
Como se muestra en la imagen se trata de una casa baja rodeada de jardines. Consta de cuatro habitaciones, la de mi hermano, la de mis padres con un vestidor, la mía la de invitados que también solemos utilizar como salita en invierno, tiene tres baños, un salón grande con chimenea, una cocina pequeña, un garaje y dos trasteros donde guardamos las bicicletas y demás utensilios deportivos. En el exterior de la casa encontramos jardines y un patio con variedad de macetas, todo está vallado continuado por dos casas vecinas una por la verja del lado norte y otra por el este, la zona oeste de la verja da al campo donde se puede observar un pueblo de Portugal y la ciudad de Badajoz, el resto da a la calle de una urbanización cerrada.
Centrándome en el entorno donde se procederá la reunión familiar observo naturaleza constante, buena iluminación y, en estas fechas (primavera) buena temperatura. A parte de mi familia también nos suele acompañar mi gatita y mi perra, esperando continuamente que algo de comida caiga de la mesa o que se la ofrezcamos.
Normalmente solemos estar todos a la hora de comer juntos, mi hermano y yo ponemos y quitamos la mesa, mi madre hace la comida y mi padre friega los platos y demás utensilios.
Esta situación suele darse los fines de semana, ya que los días de diario no festivos estoy fuera del hogar familiar estudiando en Talavera de la Reina. Por eso aprovechamos esas comidas para hablar y ponernos al día, a veces sacamos una televisión vieja al patio y así ver las noticias que nos gusta estar informados.
En la mesa nos sentamos aleatoriamente sin seguir ningún criterio, aunque yo suelo preferir estar donde no haya sombra y mi madre al contrario, me gusta aprovechar esos días de Sol. Se puede observar encima de la mese siempre dos botellas de agua, una fría y otra del tiempo, ya que mi padre siempre quiere agua fría, también hay pan, los platos, el salva-mantel, los cubiertos, las servilletas, que dependiendo de la ocasión son de papel o de tela bordadas por mi abuela, y tres vasos, mi madre tiene la costumbre de no beber nada de agua durante las comidas.
Como ya he dicho en mi familia, los que viven en mi hogar, son mis padres y mi hermano menor de 17 años. Comienzo hablando de mi hermano, un chico en plena edad de rebeldía que suele llegar un poco tarde a la hora de comer porque se le van las horas en el ordenador o con los vecinos. Mi madre es la “jefa” de la casa, la que suele mantener el orden de todo y controlar bien los horarios, a veces comemos un poco más tarde de la hora por llegar tarde del trabajo o de hacer la compra, a la que muchas veces le acompaño. También, mientras hace la comida me coloco en la cocina para ayudarla y al mismo tiempo a aprender nuevas recetas, al mismo tiempo habla con mi abuela para que le de consejos de hacerlo de una manera u otra, le gusta intercambiar recetas con ellas (con mi abuela materna y paterna). Mi padre mientras se hace la comida está en el jardín cortándolo, regándolo o experimentando con plantas nuevas y la colocación de las mismas. Antes de tener colocada la comida suele venir el portero o el vecino de en frente a hablar con mi padre sobre qué tiene pensado hacer nuevo en el jardín, le recomienda varios productos y tiendas en las que comprarlos o lo nuevo que ha hecho “fulanito o menganito”.
También mencionar a mis animales domésticos que ya forman parte de la familia, la gata suele tumbarse en el césped al Sol y mi perra bajo la mesa esperando que caiga comida o alguien le ofrezca, si esto no sucede coloca su hocico encima del muslo de mi padre esperando algo de comer diferente a su pienso. Algo curioso es que nada más terminar de comer mi madre dice la frase clave “a comer” y mi perra va como loca a su comedero, sabe que va a tener las sobras de ese día.
En conclusión, este es uno de los únicos momentos del día en el que nos reunimos más tranquilamente ya que a la hora de cenar mi hermano suele cenar rápidamente para ir con sus amigos y yo suelo cenar fuera, por lo que mis padres se preparan una cena ligera.
No me ha resultado difícil este ejercicio ya que me considero una persona observadora, me gusta observar el entorno continuamente. Cuando voy a un sitio nuevo no paro de mirar lo que me rodea y examinarlo a fondo, es algo que mis amigos saben de mí y me caracterizan por ello. La observación ha de estar presente en todas las situaciones, ya que es algo que nos enriquece como personas, el conocer situaciones detalle a detalle.
